
Respuesta rápida
Identifica si el aluminio está desnudo, anodizado o lacado y utiliza una preparación compatible con ese acabado. Limpia, matiza cuando corresponda e imprime según el sistema; no apliques una pintura para hierro por simple analogía.
El aluminio puede parecer listo para pintar porque no presenta óxido rojizo. Sin embargo, su superficie y sus tratamientos previos condicionan la adherencia. La preparación de una pieza desnuda no tiene por qué coincidir con la de una carpintería lacada.
Reconocer la superficie
Busca información del fabricante o de la instalación. Comprueba si existe lacado, anodizado, película protectora o contaminación de grasa. Si una capa anterior se está desprendiendo, identifica su extensión antes de decidir si puedes conservarla.
No lijes un perfil instalado sin proteger juntas, mecanismos y superficies próximas. En ventanas y puertas, el acabado no debe bloquear drenajes, cierres o burletes ni alterar las prestaciones del sistema.
Elegir pintura e imprimación como conjunto
Consulta una ficha que incluya aluminio y el tratamiento superficial real. Algunos sistemas requieren imprimación para metales no férreos; otros se formulan para aplicación directa bajo condiciones concretas.
La información de Hammerite para metales distingue aluminio y galvanizado de los usos habituales sobre hierro. No uses una imprimación y un acabado incompatibles porque cada uno mencione por separado la palabra «metal».
Limpiar antes de matizar
Retira grasa y suciedad mediante un método compatible. Después prepara la superficie como indique el sistema, utilizando un abrasivo adecuado y evitando marcas profundas. Limpia el polvo y respeta cualquier plazo entre preparación e imprimación.
No recurras a ácidos o mezclas caseras para «abrir el poro». El aluminio no se prepara como madera, y un tratamiento químico requiere un proceso específico con limpieza y control propios.
Hacer una muestra
- Elige una zona discreta y representativa.
- Repite limpieza, matizado e imprimación previstos.
- Aplica el acabado con el espesor indicado.
- Deja curar el tiempo necesario.
- Evalúa aspecto y adherencia mediante el método que recomiende el fabricante.
No juzgues la resistencia rascando una película recién seca. La muestra debe completar el proceso antes de servir como referencia.
Pintar sin perder función
En perfiles, protege agujeros de drenaje, juntas y herrajes. Aplica capas uniformes y revisa acumulaciones en rincones. Mantén ventilación y condiciones ambientales del producto, especialmente si trabajas sobre una superficie calentada por el sol.
Si la pintura se separa limpiamente del aluminio, revisa compatibilidad, contaminación y preparación. Añadir otra capa encima de una base mal adherida solo aumenta el material que acabará desprendiéndose.
En carpintería con garantía o acabado industrial, consulta antes de modificarla. Una intervención de pintura puede requerir un sistema especializado para conservar aspecto, durabilidad y funcionamiento del conjunto.
Para la preparación superficial, consulta la selección de abrasivos para metal.