Lijar y decapar

Cómo lijar entre manos de barniz

El lijado entre manos no es una repetición del lijado de madera desnuda.

Detalle de dos hojas abrasivas perforadas: textura más gruesa a la izquierda y más fina a la derecha
La diferencia de textura ayuda a entender el grano. Comprueba la numeración del dorso: el color no identifica la finura. Estas hojas ilustran el abrasivo; no son una fotografía del set Bosch enlazado.Foto: Ranveig (atribución indicada en Commons) / Wikimedia Commons. Dominio público. Sin modificaciones.

Respuesta rápida

Lija entre manos solo cuando lo indique el sistema de barniz y después del secado necesario. El objetivo suele ser eliminar pequeñas asperezas o preparar adherencia, sin atravesar la película ni cambiar el color de la madera.

El lijado entre manos no es una repetición del lijado de madera desnuda. Trabajas sobre una película fina y puedes atravesarla con facilidad, sobre todo en aristas. Antes de coger una lija, consulta si ese barniz exige abrasión entre capas y en qué intervalo.

Seco al tacto no significa listo para lijar

Un barniz puede dejar de manchar el dedo y seguir blando por debajo. Si la lija forma bolitas, se pega o arrastra la película, detente. Comprueba tiempo transcurrido, temperatura, ventilación y espesor aplicado frente a las condiciones de la ficha.

No compenses un secado lento con más presión. Tampoco uses calor improvisado para acelerar: puedes provocar defectos y alterar las condiciones de aplicación.

Qué defectos puede corregir

El lijado suave puede rebajar motas, pequeñas fibras levantadas o una aspereza ligera. Un chorreón grueso, una zona sin adherencia o una contaminación requieren evaluar una reparación diferente. Añadir otra mano encima no hará desaparecer un relieve pronunciado.

Pasa la mano limpia con suavidad y mira con luz rasante. Delimita mentalmente dónde hay una imperfección y dónde solo necesitas preparación uniforme. Evita insistir sobre una arista porque se nota más brillante: su película suele ser más delgada.

Hacer una abrasión controlada

  1. Escoge el grano o abrasivo indicado por el fabricante del barniz.
  2. Usa un apoyo adecuado al perfil; plano en caras y flexible con cuidado en molduras.
  3. Trabaja con presión ligera, comprobando con frecuencia.
  4. Detente cuando desaparezca la aspereza, sin buscar madera desnuda.
  5. Retira completamente el polvo mediante el método compatible con el acabado.

Una máquina puede ser excesiva para una pieza pequeña o una primera capa fina. El lijado manual permite notar antes un cambio de resistencia. Si aparece polvo coloreado de un tinte situado debajo o una zona clara de madera, probablemente has atravesado la protección: no sigas para igualarlo a ciegas.

Limpiar y aplicar la siguiente mano

Aspira con cuidado y utiliza el paño o procedimiento que indique el sistema. Un paño con ceras, aceites o disolventes incompatibles puede contaminar la superficie. Conserva limpia la zona de secado para no repetir las mismas motas.

Las instrucciones de Bona para sistemas de acabado distinguen preparación de madera e intervención entre capas. Consulta siempre la ficha concreta, porque algunos sistemas permiten repintar dentro de una ventana sin lijar y exigen otra preparación cuando se supera.

Si has lijado hasta la madera o has alterado un tinte, prueba la reparación en una zona delimitada antes de barnizar toda la pieza. Una mano transparente suele hacer más visible la diferencia de color, no ocultarla.

Puedes comparar los abrasivos y sus usos en la guía de lijas para madera.