
Respuesta rápida
Utiliza un avellanador para metal cuyo ángulo corresponda a la cabeza del tornillo, con la pieza firmemente sujeta. Trabaja por etapas y comprueba el asiento; desbarbar un agujero no exige necesariamente el mismo rebaje que alojar una cabeza.
Un avellanado permite que una cabeza cónica asiente en el metal, pero hacerlo demasiado profundo reduce espesor y puede dejar el tornillo hundido. Antes de mecanizar, distingue si buscas quitar una rebaba o crear un alojamiento completo.
Comprobar cabeza y espesor
Mira el tornillo real y su especificación. No todas las cabezas ni todos los avellanadores tienen el mismo ángulo. La coincidencia debe ser correcta para que apoye la superficie prevista, no solo el borde.
Mide el espesor de la pieza. En una chapa fina puede no haber material suficiente para alojar una cabeza sin debilitar el agujero. En ese caso, el diseño puede necesitar otro tornillo, un conformado específico o una solución diferente.
Elegir útil y sujeción
Selecciona un avellanador indicado para el metal y el diámetro. La gama de avellanadores RUKO diferencia herramientas para avellanar y desbarbar. La geometría y el material del útil importan además de su tamaño máximo.
Sujeta la pieza con mordaza o utillaje adecuado. Una chapa pequeña puede engancharse y girar si la sostienes con la mano. Utiliza protección ocular y mantén ropa y manos lejos de elementos giratorios; no lleves guantes cerca de la rotación.
Preparar el agujero
El taladro previo debe tener la medida y posición correctas. Retira rebabas sueltas con un procedimiento controlado y comprueba que la pieza apoya de forma estable. Una superficie inclinada o una mordaza floja favorecen vibración y un asiento irregular.
Con la máquina desconectada, monta el útil y ajusta velocidad según diámetro, metal y fabricante. No traslades el régimen de una broca pequeña a un avellanador de mayor diámetro.
Avellanar poco a poco
- Centra el útil en el agujero y mantén el eje perpendicular.
- Aplica un avance controlado conforme al sistema.
- Utiliza lubricación solo cuando corresponda al metal y al útil.
- Detén la máquina y comprueba el asiento del tornillo.
- Repite en incrementos pequeños hasta alcanzar la geometría prevista.
No introduzcas el tornillo para comprobar mientras la herramienta gira. Retira virutas con la máquina parada y medios adecuados, no con los dedos.
Interpretar el resultado
Si aparece un rebaje facetado o vibración, revisa sujeción, velocidad, estado del útil y avance. Continuar con más presión puede aumentar la irregularidad. Una cabeza que toca solo en un anillo no demuestra un asiento correcto.
Para una unión cargada o de precisión, respeta plano y especificaciones. Si has avellanado demasiado, no compenses simplemente apretando más: evalúa la pieza y el diseño antes de ponerla en servicio.
La perforación previa requiere elegir bien las brocas para metal.